Verdadero estupor, por Salvador Rivas

Verdadero estupor

Estupor y temblores no es lo que sentí ayer al conocer los datos del paro, sino la obra de Amélie Nothomb publicada en 1999, que obtuvo el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa y fue llevada al cine en 2003. La historia es sencilla: una joven europea comienza a trabajar en una gran empresa de Tokio, tal como si fuera una de esas 31 personas que han encontrado empleo en el agosto español. Pero ese “código samurai” que se aplica en el capitalismo japonés complica en extremo su vida, y no digamos sus tareas en la empresa. Por simple diferencia de mentalidad, sin reforma laboral ni nada. Sigue leyendo

Libros gratis en un lugar llamado Capricho, por Salvador Rivas

Libros gratis en un lugar llamado Capricho

Nos encontramos de repente ante dos cajas de cartón repletas de libros. En sus costados alguien había escrito con rotulador: “LIBROS GRATIS”.  Miramos a nuestro alrededor, temiendo que de un momento a otro surgiera de la nada un voraz vendedor que quisiera colocarnos una enciclopedia escolar ¡en papel! O un par de cámaras de televisión arropando a un presentador intrépido, con la malsana intención de atraparnos en un concurso de televisión callejero. Sigue leyendo

Un pedigüeño a la puerta de una librería, por Salvador Rivas

Un pedigüeño a la puerta de una librería

Madrid está sucia y arrecia su marea de gente. A pesar de ser agosto, hay momentos en que cuesta trabajo andar por sus calles más emblemáticas: Sol, Carretas, Alcalá, Gran Vía, Huertas, Arenal, Plaza de España… ¿No quedamos en que se iba todo el mundo? Hace calor, llevas todo el día en la calle porque hay que aprovechar el fin de semana antes de tomar el tren de regreso. No sudas, sino que te desbordas. Te paras ante una máquina expendedora de agua y enseguida alguien se acerca y te pide dinero. Te detienes en un quiosco para comprar el periódico y te susurran casi al oído rogando unos céntimos. Improvisadas camas de cartón se esparcen aquí y allá, con la intemperie como techo. En esos momentos te preguntas qué significa que empezamos a salir de la crisis, y qué clase de insensible sociedad es la que permite este desolado panorama. Sigue leyendo

Perseguir la prensa en domingo, por Salvador Rivas

Perseguir la prensa en domingo

Comprar el periódico no es tarea fácil. El domingo pasado me levanté temprano, bastante antes de lo que hubiera querido. Pero es cierto que conforme se van cumpliendo años se necesitan menos horas de sueño. Y, lo que es peor, se disfruta menos la pereza. Pero era temprano y tenía tiempo que llenar. Así que a las 9:30 de la mañana me acerqué a la puerta de casa y L. me gritó desde la cocina: “¿A dónde vas?” Ella se quedó preparando el desayuno y yo, muy feliz, recorrí los cincuenta metros que separan la vivienda del quiosco. En siete minutos estaría de vuelta. Bueno, quizás ocho. Sigue leyendo

Renoir es una buena película, por Salvador Rivas

“Renoir” es una buena película

La película Renoir comparte su punto de partida, casi literalmente, con El artista y la modelo, de Fernando Trueba. Eso no es malo ni es bueno; es simplemente una coincidencia. Peor síntoma es que compartan también una rémora del cine español de los últimos años, que parece extenderse al europeo: el ajuste de los guiones y del ritmo narrativo. Renoir es una buena película, pero en demasiados momentos aparenta que no pasa nada. Eso, en una época en la que los jóvenes están acostumbrados a ritmos sincopados y el desarrollo vertiginoso de las historias, es pecado mortal. Sigue leyendo

Tarifa plana en el cine, por Salvador Rivas

Tarifa plana en el cine

La tarifa plana en el cine es una realidad. No es sólo que se esté extendiendo en otros países, es que ya tenemos casos en España. En Barcelona, las salas Girona, dedicadas a películas independientes, cobran 30 euros por todo el año, sin límite de films. En cinco días han vendido 3.500 abonos. En las salas El Punt, también catalanas, y centradas en el cine más comercial, la tarifa plana es de 22,50 euros al mes. En Alzira (Valencia) se pueden ver todas las películas que se quieran por 20 euros mensuales.

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De la falta de respuestas a la ausencia de preguntas, por Salvador Rivas

De la falta de respuestas a la ausencia de preguntas

Los periodistas sobramos en los medios de comunicación. Somos un estorbo. Nos empeñamos en preguntar y preguntar. La mayoría de estas preguntas, a lo largo de la historia del Periodismo, han sido insatisfactoriamente  contestadas o, simplemente, desoídas. Ha sido entonces cuando este oficio de tinieblas ha justificado su existencia, porque quien no puede dar explicaciones a la opinión pública, o las da de forma deficiente, queda automáticamente inhabilitado para según qué responsabilidades. Sigue leyendo

Leer es de psiquiatra por Salvador Rivas

Leer es de psiquiatra

La clase media baja es deprimente, sí. Pero es mi patria

“La clase media baja española es deprimente”. Leí esta frase entre divertido y airado, pues atribuyéndole una buena dosis de razón también es cierto que la clase media baja es mi patria. Fue el sábado por la mañana, a poco de levantarme. Quería comprar el periódico y L. me acompañó hasta el quiosco, en realidad una oquedad en una casa antigua situada frente al teatro. A escasos metros está el Café del Centro y era el momento de compartir las noticias con las tazas humeantes, el aceite, el tomate, el mollete y el zumo de naranja. Lo que se llama desayunar en buena compañía. Sigue leyendo

El mar, el hombre, el pez por Salvador Rivas

El mar, el hombre, el pez

Había terminado de leer una serie de estudios históricos sobre el auge y decadencia de los Austria, y estaba un poco saturado de esa Castilla en quiebra perpetua y de esos reyes que todo lo hacían por el prestigio de su dinastía y por la defensa de la religión. Hasta cargarse un imperio, que ya hay que ser coherente. Así que en uno de esos ratos en que una mosca zumba alrededor de mi cabeza, en la penumbra de la habitación, eché un vistazo a la estantería en la que L. hacina buena parte de sus libros. Tardé varios minutos en descubrirlos, pero allí estaban, esperándome, los personajes que me ocupan estos días: el mar, el hombre, el pez. Sigue leyendo