Trances de muerte para María Zambrano

Ella aún no lo sabía, pero su mala salud de hierro resistió el desgaste de la vida durante 87 años. Atravesó, triunfante, trances de muerte y la Muerte, rencorosa, se cebó alrededor. ¿Qué son las cosas? ¿Por qué no sabemos? ¿Qué nos falta? Son las preguntas esenciales, y por tanto trágicas. Los años veinte… Locos, felices. Tal vez en otro lugar, que es tanto como decir en otro tiempo, o tal vez en otra persona a la que jamás conocerá. Años veinte, sentada ante el escritorio, corresponsal pertinaz. Porque él no está. Puede que sea ella misma la que no esté. Escribe para tenerlo junto a sí, para retener los momentos tasados en que pueden acariciarse, reír, herirse.

“¿Recuerdas el año pasado? ¡Quién nos diría que tan pronto íbamos a tener un nene!” Ya no está, pero estuvo. ¿Por qué no sabemos? Oh si lo hubiera sabido, que iba a nacer, la alegría, la ilusión. Si hubiera sabido que moriría, el daño, la sensación de morir con él. Escribe rápido, está febril, la fiebre del pensamiento, y ese dolor. “Nene, ¿por qué te has ido sin despedirte de tu madre, por qué te has ido sin que tu padre te dé un beso?” Herir y herirse, Gregorio está lejos, pero que no se crea inmune, si no padece lo hará padecer, con la escritura, con la palabra, con la distancia. “El nene, pobrecico, ya se ha muerto, no sé por qué los días de sol me acuerdo más de él, ahora me muero yo, y ya te quedas tranquilo”.

¿Qué nos falta? Supo que Miguel volvió de Japón. Tardaron en verse. ¡Cuánto tiempo ausente! Se casaría con él, como había presentido desde que lo vio por primera vez, a los 13 años. Se publicó el compromiso, está en los periódicos. ¿Qué nos falta? Lo que deseamos, lo que nos prohíben. Miguel en Japón, protegido por todos los océanos, a salvo. ¿O fue ella la que no estuvo, la que recibió protección?

Años 30, tenebrosos. Sí, con chispazos de luz que parecían iluminar la vida. Pero ese rencor… Una mala salud de hierro, testaruda, letal para quienes estuvieron junto a ella. ¿Qué son las cosas, qué es todo? Si lo supiera… Si supiera que nunca se casará con Miguel… Si supiera que Gregorio, casado y con hijos, pero no casado con ella ni criando al nene, Gregorio, tan temeroso de los moros, con su uniforme impecable, errando por África… Si supiera que a Gregorio lo iban a matar sus propios camaradas, casi a las puertas de su casa, maniatado, cobardes… “Dime, ¿será posible mi nenico, que estemos juntos alguna vez, como maridico y mujercita, con nuestro nene chiquitín?” Las preguntas esenciales, trágicas.

Este relato fue publicado bajo el título “El nene” en el número 9 (2023) —dedicado a María Zambrano— de la revista literaria Estrechando, fundada y dirigida por Patricio González