Categoría: Blog
De la falta de respuestas a la ausencia de preguntas
Los periodistas sobramos en los medios de comunicación. Somos un estorbo. Nos empeñamos en preguntar y preguntar. La mayoría de estas preguntas, a lo largo de la historia del Periodismo, han sido insatisfactoriamente contestadas o, simplemente, desoídas. Ha sido entonces cuando este oficio de tinieblas ha justificado su existencia, porque quien no puede dar explicaciones a la opinión pública, o las da de forma deficiente, queda automáticamente inhabilitado para según qué responsabilidades. Sigue leyendo
De paseo por la calle Mayor
En las ciudades provincianas no se es nadie si no se pasea por la calle Mayor. Hay que imaginarlo en blanco y negro, yendo y viniendo, saludando a izquierda y derecha. Hay que pararse con quien hay que pararse, y formular o soportar las preguntas que hurgan directamente en la vida privada. Con o sin circunloquio. Sigue leyendo
Leer es de psiquiatra
La clase media baja es deprimente, sí. Pero es mi patria
“La clase media baja española es deprimente”. Leí esta frase entre divertido y airado, pues atribuyéndole una buena dosis de razón también es cierto que la clase media baja es mi patria. Fue el sábado por la mañana, a poco de levantarme. Quería comprar el periódico y L. me acompañó hasta el quiosco, en realidad una oquedad en una casa antigua situada frente al teatro. A escasos metros está el Café del Centro y era el momento de compartir las noticias con las tazas humeantes, el aceite, el tomate, el mollete y el zumo de naranja. Lo que se llama desayunar en buena compañía. Sigue leyendo
El mar, el hombre, el pez
Había terminado de leer una serie de estudios históricos sobre el auge y decadencia de los Austria, y estaba un poco saturado de esa Castilla en quiebra perpetua y de esos reyes que todo lo hacían por el prestigio de su dinastía y por la defensa de la religión. Hasta cargarse un imperio, que ya hay que ser coherente. Así que en uno de esos ratos en que una mosca zumba alrededor de mi cabeza, en la penumbra de la habitación, eché un vistazo a la estantería en la que L. hacina buena parte de sus libros. Tardé varios minutos en descubrirlos, pero allí estaban, esperándome, los personajes que me ocupan estos días: el mar, el hombre, el pez. Sigue leyendo
Piedra sobre blues
L. lleva treinta años en Antequera y nunca había estado en el Festival de Blues. No puede recordar, pues, los días en que estos ritmos extraños se propagaron agarrados de la mano del viento de verano, a veces plácido y a veces furioso. Notas ajenas que dejaban perplejos a unos pocos curiosos, que sonaban a presente y no a pasado, que eran recibidas con alborozo por un reducido grupo de personas muy viajadas. Sigue leyendo
Una historia de amor por el amor
Es la historia de un personaje desde su infancia hasta su madurez, en cuatro películas más un cortometraje. Y es la historia del director, François Truffaut, y del actor que encarnó a Antoine Doinel, Jean-Pierre Léaud, desde que tenía trece años. Exactamente, entre 1959 y 1978. Porque 1959 es el año de Los 400 golpes, película emblemática de la nouvelle vague, en la que Doinel /Léaud entra en escena. Era el principio de una historia de amor por el amor. Sigue leyendo
Una rueda pinchada
El gato encaja y en el informativo de la radio dan la noticia de los SMS entre Rajoy y Bárcenas
Una rueda pinchada es lo que encontré ayer cuando me disponía a volver a casa desde Málaga. Había estado dos semanas de vacaciones con mi hijo, en Antequera, que es donde vivo. Mi ex se fue de viaje y en esas ocasiones me deja su coche, bastante mejor conservado que el mío. Así que dejo mi desvencijado Citroën Xsara ante su domicilio malagueño y me llevo su Opel Zafira. Sigue leyendo
Paul Auster es escritor
Leo estos días La trilogía de Nueva York, de Paul Auster. Tras mi experiencia con El tiempo entre costuras, de María Dueñas, los textos de Auster me reconcilian con la literatura. Un escalofrío recorrió mi espinazo cuando leí las primeras líneas de la trilogía y pensé, emocionado: “Paul Auster es escritor y esto es un libro”. Sigue leyendo
Dique seco
Tras varios meses en el dique seco, reposando la necesidad real de mantener un blog, he llegado a la conclusión de que no existe esa necesidad. Y eso es precisamente lo que más me ha animado a retomarlo y difundirlo: no tengo ninguna obligación, no es una responsabilidad con terceros, no hay más motivos que hablar de lo que me gusta. Repasando la entrada anterior a ésta, la dedicada a la película de Almodóvar, he recordado que por aquellas fechas me desvivía por ir a ver Ana Karenina. Una delicia de película, dicho sea de paso, que hube de disfrutar en Granada, porque en Antequera no se tuvieron noticias de ella. Sigue leyendo
