Imaginen que estamos en los años 70 del siglo pasado, y que el mundo está dividido en dos grandes bloques enfrentados entre sí, que no tiene ningún inconveniente en amenazarse mutuamente con la aniquilación nuclear. Imaginen en que existe un cronista excepcional de ese momento histórico y que se llama John Le Carré. Ha sido espía y se dedica a contarlo. Sigue leyendo
