Hacía veinte años que no entraba en aquella plaza. En aquel entonces, la primera vez que la vi, estaba cubierta por los coches. Coches aparcados en todo el perímetro y coches circulando. Ahora, en los últimos días del mes de septiembre de 2013, a las cinco de la tarde, bajo un sol ardiente, estaba absolutamente despejada de vehículos. Con la salvedad del consabido trenecito turístico. ¿Qué había pasado en la Plaza Mayor de Trujillo? Sigue leyendo
Autor: Salvador Rivas Gálvez
Un préstamo con garantías
Cuando Francisco Sambenito entró aquella mañana en su despachito de director de aquella flamante sucursal bancaria de barrio, pero de barrio pobre, no podía imaginar la clase de satisfacción que le iba a deparar el día. Sigue leyendo
Potencia cinematográfica
La noche más oscura tiene las sabias dosis de realidad y ficción que sólo puede encontrarse en los libros de texto de Historia
Tal vez no comprendí la potencia de esta película hasta que L. me pidió que la quitara a los pocos minutos de empezar. Son las escenas iniciales en que agentes norteamericanos torturan a un prisionero yihadista. En La noche más oscura las imágenes no se recrean en el dolor y la sangre, en las explosiones o en las muertes. La historia no coloca a los buenos a un lado y a los malos a otro, porque ningún personaje está hecho de una sola pieza. Se limita a mostrarnos unos hechos y somos nosotros, los espectadores, quienes en todo caso les colocamos una etiqueta moral. Puede que por eso las asépticas y precisas tomas de una persona torturada se conviertan en insoportables. Sigue leyendo
Verdadero estupor
Estupor y temblores no es lo que sentí ayer al conocer los datos del paro, sino la obra de Amélie Nothomb publicada en 1999, que obtuvo el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa y fue llevada al cine en 2003. La historia es sencilla: una joven europea comienza a trabajar en una gran empresa de Tokio, tal como si fuera una de esas 31 personas que han encontrado empleo en el agosto español. Pero ese “código samurai” que se aplica en el capitalismo japonés complica en extremo su vida, y no digamos sus tareas en la empresa. Por simple diferencia de mentalidad, sin reforma laboral ni nada. Sigue leyendo
Libros gratis en un lugar llamado Capricho
Nos encontramos de repente ante dos cajas de cartón repletas de libros. En sus costados alguien había escrito con rotulador: “LIBROS GRATIS”. Miramos a nuestro alrededor, temiendo que de un momento a otro surgiera de la nada un voraz vendedor que quisiera colocarnos una enciclopedia escolar ¡en papel! O un par de cámaras de televisión arropando a un presentador intrépido, con la malsana intención de atraparnos en un concurso de televisión callejero. Sigue leyendo
Un pedigüeño a la puerta de una librería
Madrid está sucia y arrecia su marea de gente. A pesar de ser agosto, hay momentos en que cuesta trabajo andar por sus calles más emblemáticas: Sol, Carretas, Alcalá, Gran Vía, Huertas, Arenal, Plaza de España… ¿No quedamos en que se iba todo el mundo? Hace calor, llevas todo el día en la calle porque hay que aprovechar el fin de semana antes de tomar el tren de regreso. No sudas, sino que te desbordas. Te paras ante una máquina expendedora de agua y enseguida alguien se acerca y te pide dinero. Te detienes en un quiosco para comprar el periódico y te susurran casi al oído rogando unos céntimos. Improvisadas camas de cartón se esparcen aquí y allá, con la intemperie como techo. En esos momentos te preguntas qué significa que empezamos a salir de la crisis, y qué clase de insensible sociedad es la que permite este desolado panorama. Sigue leyendo
Perseguir la prensa en domingo
Comprar el periódico no es tarea fácil. El domingo pasado me levanté temprano, bastante antes de lo que hubiera querido. Pero es cierto que conforme se van cumpliendo años se necesitan menos horas de sueño. Y, lo que es peor, se disfruta menos la pereza. Pero era temprano y tenía tiempo que llenar. Así que a las 9:30 de la mañana me acerqué a la puerta de casa y L. me gritó desde la cocina: “¿A dónde vas?” Ella se quedó preparando el desayuno y yo, muy feliz, recorrí los cincuenta metros que separan la vivienda del quiosco. En siete minutos estaría de vuelta. Bueno, quizás ocho. Sigue leyendo
“Renoir” es una buena película
La película Renoir comparte su punto de partida, casi literalmente, con El artista y la modelo, de Fernando Trueba. Eso no es malo ni es bueno; es simplemente una coincidencia. Peor síntoma es que compartan también una rémora del cine español de los últimos años, que parece extenderse al europeo: el ajuste de los guiones y del ritmo narrativo. Renoir es una buena película, pero en demasiados momentos aparenta que no pasa nada. Eso, en una época en la que los jóvenes están acostumbrados a ritmos sincopados y el desarrollo vertiginoso de las historias, es pecado mortal. Sigue leyendo
Tarifa plana en el cine
De la falta de respuestas a la ausencia de preguntas
Los periodistas sobramos en los medios de comunicación. Somos un estorbo. Nos empeñamos en preguntar y preguntar. La mayoría de estas preguntas, a lo largo de la historia del Periodismo, han sido insatisfactoriamente contestadas o, simplemente, desoídas. Ha sido entonces cuando este oficio de tinieblas ha justificado su existencia, porque quien no puede dar explicaciones a la opinión pública, o las da de forma deficiente, queda automáticamente inhabilitado para según qué responsabilidades. Sigue leyendo
